Put my show and this player on your website or your social network.
Visita el blog Butaca 648

lunes, 7 de mayo de 2007

Ellos dicen que no al sexo?

El saber popular indica que un hombre nunca perdería una oportunidad para tener sexo. Pero conversando en la trinchera contraria, infiltradas en el Club de Toby, sí encontramos causales de un no rotundo. Y nos sorprendimos. Descubre por qué un hombre diría que no.

Cierto. Pareciera que a los hombres les es difícil decir que no al sexo. Es como si fuese contra sus principios perderse una “oportunidad”. Pero, hay veces en que pasa. Coladas en una reunión de Club de Toby, Zona Mujer hizo la pregunta del millón ¿Cuándo los hombres dicen que no al sexo?

Luego de risas y tallas de corte machista, todos coincidieron en la más obvia de las respuestas: “No me gustó físicamente”. “Si no hay química, onda, si no gusta, cero posibilidad”, respondieron tajantes. O problemas técnicos como “tuve que negarme porque no andaba con condones”. Sin embargo, poco a poco comenzó una discusión que nos sorprendió.

SIGUE LEYENDO Ellos dicen que no al sexo?...
“Yo no me meto con una chica que sea virgen...te imaginas? ¡Qué problema!”, lanzó Eduardo, periodista de 32 años, intentando explicar que sería una responsabilidad muy grande.
“Yo le he dicho que no varias veces a una amiga que tengo”, fanfarronea José, ingeniero, 30 años. “Es que está ahí, es como comodín, pero igual aburre...le invento excusas”, reconoce.

Susana Muñoz Aburto, psicóloga y directora del Centro de Estudios en Salud Mental Sistémica, explica que cuando inicialmente no hay interés en el vínculo y el acento está puesto en el encuentro sexual, la imagen es lo más importante. Y sobre todo existe la necesidad de afirmar la virilidad, por eso les cuesta negarse. Y eso tiene que ver con la construcción de identidad, que se realiza a lo largo de toda la vida.

Frente a los otros casos, la sicóloga explica que habitualmente los hombres se sienten inhibidos con mujeres “penetrativas”, es decir, con chicas abiertamente sexuales, prefiriendo mujeres más pasivas. Pero también aclara que las mujeres que seducen vorazmente suelen atraer a hombres con estilos menos dominantes, en un equilibrio que operaría desde el inconsciente.

Daniel cuenta: “Alguna vez me tocó correrme y hacerme el tonto frente a la novia de un amigo... ella se me insunuó ..era muy evidente y yo me fuí”.

Este es un punto importante que es explicado por la psicóloga: “La lealtad de género es clásicamente construida en ciertas culturas”.

A pesar de nuestros prejuicios, los hombres también tienen razones más profundas. Roberto, ingeniero de 30, más callado que el resto cuenta: “Una vez estaba súper enamorado y ella me había dejado, conocí a una chica que se enganchó conmigo...pero yo le dije que no, porque no podía” y Antonio agregó: “Tengo una gran amiga, una amiga de verdad, con la que comparto muchas cosas. Una vez se confundió y casi pasó algo, pero dije que no, porque sé que nunca volveríamos a ser los de antes”.

La psicóloga clínica explica que existe una carga importante de competitividad en el ámbito sexual, por lo que muchos lo toman como una prueba a enfrentar, generando estrés. “Dije que no, porque me dio miedo no poder cumplir...ella me gustaba mucho. Después resultó, pero la primera vez le dije que mejor que no”, confesó Roberto, ingeniero de 30 años.

Cuando emparejados dicen que NO


Emparejados que digan que no ya es harina de otro costal. Pero se da y las razones que sondeamos son parecidas a las nuestras. “Tengo mucha trabajo y llego a casa agotado, a veces he tenido que escabullirme si ella anda cariñosa, pero también lo conversamos” explica Luis, de 34 años. Asimismo, Jorge, de 33, comenta que: “Es que algunas veces ella anda muy fastidiosa o nos hemos peleado y yo sigo furioso...ahí no dan ganas”

La experta advierte que hoy, con las exigencias de éxito, se produce una alteración en la circulación del deseo. En las peleas, en cambio, se observa una construcción mutua de la relación amorosa donde el sexo pasa a ser una moneda de transacción. “Las mujeres se sienten usadas y los hombres explotados”, apunta.

Cristián se negó a su esposa por meses. Ella le había sido infiel: “Dije que la perdonaba, la amo. Pero en la cama fue como un bloqueo, no podía tocarla. Ahora comenzamos de nuevo, pero fueron meses de rechazo”

La profesional explica que la fidelidad es una construcción en la pareja. Ambos se coluden para que entre un tercero. La infidelidad está hecha para ser descubierta y para que la “víctima” gane de por vida, cobrándole al otro su dolor. Asegura que este tipo de quiebres, son los procesos más difíciles de afrontar en una pareja.

Terra

No hay comentarios.: